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2017, un año clave para el headhunting y la consultoría de liderazgo



Después de haber pasado por unos años realmente complicados, las compañías viven un momento crítico en que han dejado atrás las estrategias centradas en el ajuste de costes para buscar el crecimiento y sobre todo afrontar la disrupción tecnológica en sus modelos de negocio. Esto las lleva a necesitar más que nunca apoyarse en líderes capaces de llevar al éxito sus proyectos anclando, a la vez, su capacidad de transformación con  los principios de inclusión y profesionalización que aportan valor a las organizaciones.

Los principales movimientos que estamos viendo en torno a los líderes empresariales están marcados por tres tendencias crecientes:

Estrategias de crecimiento

Llegan de la mano de diversas acciones como: fusiones o adquisiciones, transformación digital de los negocios, diversificación de productos e internacionalización. Todas estas estrategias necesitan líderes distintos y específicos, de manera que cada compañía opta por un perfil ajustado a sus necesidades en donde estamos viendo mayor número de búsquedas internacionales y de líderes con cualidades, experiencia y capacidades ligadas a la gestión de este tipo de proyectos.

Buen Gobierno

La renovación de consejos y los planes de sucesión en los primeros niveles de dirección se profesionalizan cada vez más buscando una adecuada gestión de riesgos, sostenibilidad y alineación del gobierno y la estrategia empresarial con las demandas de los grupos de interés (sociedad, accionistas, empleados, clientes). En este proceso cobra cada vez mayor relevancia la apuesta por una gestión estratégica de la diversidad destinada a potenciar e integrar un mosaico de capacidades y características en equipos y traducirla en beneficios económicos y sociales.

Desarrollo de líderes

En esta misma línea, las empresas de todos los sectores están desarrollando cada vez más planes internos para potenciar las habilidades de sus mejores profesionales; iniciativas que buscan no solo la obtención del máximo rendimiento para la organización sino la creación de marca como empleador para atraer y fidelizar a los profesionales que no terminan de desarrollar todo su potencial en organizaciones que trabajan con esquemas obsoletos.

Las personas son la clave del éxito de cualquier proyecto. Lejos de ser simplemente una frase que han repetido muchas compañías como un simple mantra, los enormes cambios que está viviendo nuestra sociedad han calado por fin en la cultura empresarial que busca una nueva manera de adaptarse a esas exigencias a través del talento que ficha, desarrolla y fideliza.  

 

 

 


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