La diversidad en los equipos de alto rendimiento

“La fuerza reside en las diferencias, no en las similitudes” Stephen Covey.

Un equipo de alto rendimiento es aquel que consigue resultados superiores a la media por la forma que tienen sus miembros de organizarse y relacionarse entre ellos. Se trata de un tema complejo pues son varios los elementos que interactúan entre sí de forma sistémica para conseguir el perfecto engranaje.

Si por ejemplo cogemos como base el TDA (Team Diagnostic Assessment), una herramienta procedente del coaching de equipos que permite medir el desempeño de un equipo, veremos que hay dos dimensiones clave: la Productividad, que se refiere a competencias orientadas a la acción o la tarea (definición de objetivos, proactividad, toma de decisiones, etc.) y la Positividad que son competencias orientadas a la parte social y de conexión entre sus miembros (confianza, respeto, diversidad, etc.).

En este sentido, si bien la diversidad es una de las patas que conforman la dimensión de Positividad, todas están interrelacionadas entre sí, por lo que no puede darse un equipo con altos niveles de Positividad si la diversidad no está presente en él.

Cuando miramos a los equipos de más alto nivel en una Organización, es decir, a los Comités de Dirección, buscamos que sean de alto rendimiento al tratarse del equipo de mayor impacto organizativo. Esto exige que el comité tenga diversidad en estilos de pensamiento y formas de entender el mundo pues sólo así podrá ofrecer soluciones diferentes a los grandes retos a los que se enfrentan las empresas hoy en día.

Lo complejo es hacer de esa diferencia una virtud. Lo fácil es caer en conflictos por esa diversidad de pensamiento si el equipo directivo no tiene el nivel de consciencia y madurez suficientes en cuanto a las diferencias o si se trata de una organización muy jerárquica donde todo el mundo mira al líder como generador de ideas y soluciones aniquilando cualquier posibilidad de poner encima de la mesa un pensamiento diferente.

En mi experiencia acompañando a Comités de Dirección en su transición a equipos de alto rendimiento, la gestión del conflicto derivado por la diversidad de pensamiento es uno de los espacios de mayor dificultad para el equipo. Se trata de uno de los puntos más críticos en la intervención porque es dónde se produce el salto cualitativo que les transforma de grupo de trabajo a equipo.

El equipo debe adquirir un espíritu de “democracia profunda”, donde se escuchen todas las voces por muy divergentes que sean. Es necesario no tomarse las cosas como algo personal, sino de entender que todas las opiniones son legítimas. Sólo desde ahí es donde se evitan los enfrentamientos, conflictos y generación de dinámicas disfuncionales en los equipos.

Cuando todas las voces del equipo se escuchan es cuando este entra en una fase de sinceridad y transparencia, que construye puentes, confianza y fortalece los cimientos como equipo.

Desde este espacio es cuando la diversidad aporta valor y suma al equipo, ofreciendo soluciones diferentes, innovadoras y sostenibles, que transforman personas, organizaciones y, en última instancia, sociedades.

Por

Susana Pérez de Vries

Directora en Talengo

Susana Pérez de Vries

Susana Pérez de Vries es Directora del área de consultoría de liderazgo. Está especializada en el diseño e implantación de programas internacionales.

Inició su carrera profesional en consultoría de liderazgo hace más de 15 años. Antes de su incorporación a Talengo fue Responsable de Desarrollo y Talento para España, Italia y Portugal de la multinacional de servicios profesionales EY (Ernst & Young).

Susana cuenta con una amplia experiencia en proyectos de índole internacional y equipos multiculturales, con foco en la incorporación de dimensiones culturales,  generacionales y de género que aseguren la adaptación a los colectivos clave. Ha diseñado y coordinado proyectos de transformación con alto impacto organizativo como son los sistemas de evaluación e identificación de talento, programas de desarrollo para altos potenciales, modelos de liderazgo, revisión de procesos, gestión de cambio cultural y diseño de planes de carrera. Su experiencia de negocio unida a su orientación al desarrollo de personas, le ha llevado a acompañar a directivos tanto en la definición de políticas de recursos humanos, como en lo referido a su propio desarrollo profesional. En este último campo, es experta en desarrollo de equipos de alto rendimiento, habilidades relacionales, además de coach ejecutivo, tanto individual como de equipos.

Licenciada en Psicología por la Universidad Autónoma de Madrid, Master en Recursos Humanos, Coach ACTP por ICF en la Escuela Europea de Coaching, y Coach de Equipos por ICF en Lider-Haz-Go. Susana está certificada como Professional Scrum Master (PSM I) por Agile.Org. Acreditada en Social Styles and Versatilily por TRACOM ® Group y en facilitación de Feedback 360º por el Center of Creative Leadership. 

Todos los artículos del autor
Comments are closed.
Buscar
Categorías

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies